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2025: Celebrando 12 Años de Motores y Emociones en el Autódromo

A veces me pregunto: ¿por qué demonios no documentaba las cosas correctamente en aquel entonces? Hoy solo me quedan recuerdos y una que otra foto de calidad cuestionable. Y hablando de recuerdos, mi primer track day fue en 2012, con nada menos que un Buick Wildcat 65 . Sí, es exactamente ese coche en esta foto de baja calidad. Un coche increíble, pero que dejó sus marcas... o mejor dicho, grietas. Sí, en ese día épico, el Buick obtuvo dos fisuras en el parabrisas debido a la torsión del chasis. ¿Y adivina qué? Esas grietas siguen ahí hasta hoy, como tatuajes de guerra. ¿El tiempo de vuelta? Una eternidad de 2’10” — pero ¿a quién le importa? La gloria era mía, y solo mía. Desde entonces, ya he perdido la cuenta de cuántos coches he puesto a rodar en el asfalto del autódromo. Desde un Stock Light V8 hasta un Cadillac Eldorado , pasando por un Mustang Bullitt , Mustang Mach 1 , Del Rey , Honda Civic SI , Chevrolet Monza , Sandero RS , Mitsubishi Lancer , Corsa de carreras , e inclus...

Mejoras en el Opalón

Hace ya bastante tiempo que estoy dándole algunos retoques al Opalón . Ha sido mi compañero fiel durante nada menos que 25 años. El problema de ser amante de los autos (y de acumular una pequeña flota) es que todos, sin excepción, tienen algún detallito por arreglar. Es como una guardería mecánica: cuando solucionas el problema de uno, otro empieza a "llorar". El Opala, por ejemplo, tenía algunos problemas clásicos de un auto que no le gusta estar quieto: el cable del capó roto y un faro quemado. Por suerte, esos dramas ya se resolvieron hoy. Un punto para mi paciencia (y para la tienda de autopartes más cercana). A pesar de las reparaciones, el Opalón todavía está en fase de prueba. La idea es ambiciosa: un viaje al noreste con él. Aún no tengo definidas las fechas, ni el itinerario, ni las ciudades, ni los estados. Es decir, el viaje es un sueño para el próximo año, pero mientras tanto, nos conformamos con pequeñas escapadas y muchos...

Casi 2025, pero mi corazón sigue en la carretera (¡y en el mecánico!)

El año 2024 está llegando a su fin. Aquí estoy, el 30/12/2024, en la oficina, aprovechando la hora del almuerzo para reflexionar sobre la vida... y sobre la carretera, por supuesto. Entre una obligación y otra, mi mente ya se ha escapado hacia ese horizonte infinito. Es inevitable: son años escapando a la carretera siempre que puedo. Amo mi trabajo, pero seamos honestos: la obligación es muy diferente de la exploración. Si pudiera hacer solo lo que me encanta en mi profesión, no estaría estudiando cómo cumplir las últimas exigencias del gobierno. Estaría, no sé, explorando el mundo con un motor V8 rugiendo de fondo. Pero volvamos a lo que importa: el destino ya está decidido. El próximo mes me embarco hacia Uruguay. Invité a algunos amigos; a otros los encontraré en el camino. ¿Quién sabe cuánto tiempo más mi espíritu mantendrá estas ganas de rodar? Pero mientras tenga salud y gasolina en el tanque, que vengan las carreteras. Mi garaje es mi pequeño paraíso, lleno de sueños ...

En busca de la Leyenda sobre 4 rueda

El inicio de la búsqueda del auto y el rally Hace algunos años escuché hablar del Rally Mongol . Si todavía no sabes lo que es, prepárate para conocer una de las aventuras automovilísticas más desafiantes e icónicas del mundo. Este épico rally comienza en Europa y llega hasta Mongolia, con algunas ediciones terminando en la exótica Ulan Ude, en Rusia. El concepto del Rally Mongol es mágico. Imagina cruzar decenas de países, sumergirte en diferentes culturas y enfrentarte a terrenos desafiantes mientras conduces un auto digno de compasión. Para mí, es la definición perfecta de aventura. ¿Y sabes qué es lo mejor? ¡Las rutas son totalmente libres! Cada participante elige el camino que considere mejor (o peor, dependiendo de tu espíritu aventurero). ¿Reglas? Claro, pero no tantas... Existen algunas reglas básicas para garantizar el caos y la diversión. El auto debe tener un motor de, como máximo, 1 litro. En casos especiales, puede llegar a 1.3 litros, dependiendo del modelo. Adem...

Paseo Aleatorio del Domingo: Charger y Maverick

El domingo es uno de esos días perfectos para escuchar el rugido de un V8 y sentir el aroma de gasolina mezclado con nostalgia. Al fin y al cabo, es el día en que el tráfico se toma un descanso (o al menos lo intenta), y la ciudad parece hasta sonreír un poco más. Este domingo, el paseo fue especial. ¿El destino? El autódromo. Pero esta vez, el asfalto de la pista no nos vio: nos quedamos afuera, porque a veces, el mejor espectáculo está tras bastidores. A bordo de mi Charger y del Maverick de mi amigo Rafly, el paseo fue una clase de historia sobre cuando Brasil todavía sabía apreciar lo que un gran motor podía ofrecer. Es ese tipo de encuentro en el que las conversaciones huelen a aceite, y las sonrisas vienen envueltas en el grave sonido del escape. Estar fuera de la pista tiene sus ventajas. Ves los autos pasar, pero también puedes admirar las máquinas estacionadas, cada una cargando una historia y un dueño orgulloso, listo para contar cómo rescató el auto de convertirs...

Carrera de aceleración: Breve participación del Plymouth Road Runner

Era un domingo cualquiera. Me desperté, tomé mi café y, como siempre, salí a dar una vuelta con el Road Runner . Nada especial, solo un día tranquilo disfrutando al volante. Hasta que mi amigo Neto me envía un mensaje: “Están haciendo una carrera de aceleración en el autódromo, ¿vamos?” Y allá fui, pensando que solo sería para mirar y reír con los amigos que tenían autos preparados en la pista. Pero, claro, esos “amigos” no pierden la oportunidad de lanzarte al ruedo. Empezaron a provocarme: “¡Pon el Road Runner en la pista también! ¡Va a ser divertido!” Miré mi auto. Original, pesado y para nada preparado para estas aventuras. Cualquier persona sensata habría dicho “no” y seguido comiendo palomitas en las gradas. Pero yo… yo dije “sí”, porque la sensatez nunca ha sido mi fuerte. Y así fui desafiado en los 201 metros por una Amarok bien tuneada y con tracción integral. ¿El resultado? Naturalmente, recibí una paliza que aún resuena en mis oídos. Desde la largada, ella sali...

Día de Pista - Sandero RS y Mustang Mach 1

Que soy un apasionado de las pistas no es ningún secreto. Después de todo, todo piloto aficionado tiene gasolina en lugar de sangre. Y un track day es como un feriado nacional: no se puede desperdiciar. El día comenzó bien: con el Sandero RS revisado y listo para la batalla, solo era cuestión de poner el auto en la pista y disfrutar todo el día. ¿Cierto? Bueno... casi. Porque el destino (y la falta de una llanta de repuesto) adora un buen giro inesperado en la trama. Si has oído hablar del Sandero RS, sabes que es básicamente un tanque de guerra disfrazado de hatch deportivo. Este pequeñín es fantástico en el autódromo e indestructible. Bueno, casi indestructible. Después de unas vueltas algo más intensas, una llanta decidió besar el suelo y, por supuesto, no tenía una de repuesto. Qué tristeza, amigos. Y qué golpe al bolsillo. ¿Game over? ¡Para nada! En un momento de delirio automovilístico (o quizás de una valentía cuestionable), decidimos entrar con el Mustang Mach 1 a la p...